Los videojuegos no son un deporte, pero no por el motivo que estás pensando.

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En los últimos años se viene dando el debate sobre si las competencias de videojuegos deberían considerarse deportes. Los argumentos esgrimidos a favor suelen ser que tienen miles o millones de espectadores por internet y televisión, que sus jugadores de elite ganan millones de dólares en premios, y tal vez el más bizarro, que los jugadores profesionales de videojuegos abusan de drogas para mejorar su rendimiento. Pero ni los espectadores, ni el profesionalismo, ni los controles antidoping son lo que define a un deporte, ¿verdad?

Wii FitEn el lado contrario, el rey de todos los argumentos es que los videojuegos son una actividad sedentaria, y que los deportes son una actividad netamente física. Honestamente, es un argumento ridículo: el Comité Olímpico Internacional tiene entre sus integrantes a las federaciones de Ajedrez y Bridge, difícilmente las dos actividades más físicamente demandantes del planeta. Por otra parte, existen videojuegos con un fuerte componente físico: en la última década todos los fabricantes de consolas han creado sistemas de control por gestos o movimientos, y muchos juegos pueden ser realmente cansadores. Nintendo incluso llegó a lanzar Wii Fit, un juego específicamente diseñado para poner en actividad a los jugadores.

No, el problema pasa por otro lado: es que definir a los videojuegos como deporte le da demasiado poder a empresas privadas (que ya manejan demasiado poder dentro de organizaciones deportivas como el COI y la FIFA)

Para empezar, tendríamos que definir deporte. Para eso vamos a recurrir a SportAccord, la unión de federaciones deportivas más grande del mundo. Para ingresar a SportAccord, un deporte tiene que tener las siguientes características:

  • El deporte propuesta debe incluir un elemento de competencia.

Claramente, los videojuegos pueden satisfacer este requisito. Pueden ser tan competitivos como cualquier deporte físico.

  • El deporte no debe depender de ningún elemento de la suerte integrado específicamente en el deporte.

Esto es más difícil, y seguramente varía de juego en juego. Habría que revisar la programación de cada juego para ver si incluye generadores de números al azar o mecanismos aleatorios similares.

  • El deporte no debe ser de riesgo para la salud y seguridad de los deportistas.

Bueno, el sedentarismo es un riesgo, pero no mayor del que representó jugar al fútbol para Gabriel Batistuta.

  • El deporte no debe ser perjudicial para ningún ser viviente.

Los videojuegos deben ser una de las actividades más inócuas para el resto del planeta, pasan perfectamente.

  • El deporte no debe tener un único proveedor para su equipo.

Y aquí está el problema principal. Vamos a desarrollar:

Para jugar a un videojuego, tengo que disponer de una copia del mismo, (y una plataforma que lo corra, dato no menor)

O sea, si quiero jugar en una competencia de FIFA 15, tengo que tener una copia de FIFA 15 y la consola o computadora sobre la que vaya a desarrollarse. Y hay un sólo proveedor en el mundo de FIFA 15: EA Sports. Y no es un monopolio meramente de hecho, sino de derecho: nadie puede producir FIFA 15 salvo EA sin infringir derechos intelectuales varios.

Comparemos con el fútbol: más allá de que algunas competencias tengan proveedores oficiales, yo puedo comprar una pelota de cualquier marca y jugar. Las reglas oficiales establecen tamaños máximos y mínimos del campo de juego, pero nada impide que yo arme una cancha acorde a mis posibilidades y que lo que juego siga siendor realmente fútbol. De igual manera, la Federación Internacional de Atletismo no es dueña de los 100 metros llanos ni del lanzamiento de jabalina. Las reglas son establecidas por representantes del deporte de una manera más o menos transparente, y pueden ser reproducidas por cualquier deportista por su cuenta, sin sanción oficial.

Un deporte jamás puede ser meramente una competencia en el uso de un producto de una empresa en particular. Si no es reproducible independientemente con materiales de cualquier fabricante, no es un deporte.

Ahora bien, ¿podría haber juegos que sean considerados deportes? Sí, pero tendrían que ser juegos simples y por lo tanto fácilmente reproducibles. Un buen ejemplo es el Buscaminas: está implementado por muchos proveedores distintos (con idéntica jugabilidad) en diferentes plataformas. Es un juego fácil de adaptar a la competencia, se juega por tiempo. Dicho esto, ¿existe un mundo en el que se entregue una medalla a quien logra el mejor tiempo de Buscaminas en las Olimpíadas? Esperemos que no, ya bastante aburrido es mirar el salto triple o la marcha atlética.

Imágen destacada: The International 2104, de Jakob Wells via Wikimedia Commons 

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