6 consejos para mejorar las fotos que compartís en Facebook

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Uno mal de la era de las redes sociales es la pésima fotografía. En los últimos años, sacar y compartir fotos se volvió más fácil que nunca. El siglo pasado, una mala foto tenía que ser tomada, revelada y puesta en un álbum antes de que su fealdad quedara a la vista de todos. Hoy en día, pese a que la digitalización hizo que los equipos de buena calidad estuvieran a disposición de cualquiera, la facilidad para tomar y compartir una mala foto en cuestión de segundos hace que estemos asaltados por fotos horribles todo el tiempo.

Si querés evitar ser parte de la epidemia, podés empezar con estos consejos fáciles, que pueden aplicarse con cualquier cámara o celular (ilustrados con fotos sacadas por el autor en sus vacaciones patagónicas del año pasado):

1) Decidí de qué se trata la foto y eliminá todo lo demás.

Tal vez el problema más común de las fotos compartidas en redes sociales es que se sacan sin pensar. Para mejorar tus fotografías, pensá un segundo. ¿De qué es la foto que estás sacando? ¿Cuál sería su rótulo, su epígrafe? Una vez que determinaste eso, eliminá todo lo demás. Si estás sacando una foto de tu gato, por ejemplo, no hace falta que veamos el desorden de tu casa de fondo. Si querés mostrar todo, siempre tenés la posibilidad de hacer varias tomas.

Dos fotos del glaciar Perito Moreno. En la de arriba se pierde en el entorno, en la de abajo es más prominente
Dos fotos del glaciar Perito Moreno. En la de arriba se pierde en el entorno, en la de abajo es más prominente

2) Llená el encuadre

Corolario del consejo anterior: llená todo el encuadre con el tema de tu foto. ¿Cómo hacerlo? Hay dos maneras. La opción de los vagos es usar zoom, si tu cámara lo dispone (si usás una cámara de lentes intercambiables, otra opción es cambiar de lente para la foto). La otra es más democrática: caminando. Acercate a tu motivo. Claro que no siempre podemos hacerlo (recomiendo que no te acerques demasiado a cosas como carnívoros de gran tamaño, rugbiers en medio de un partido o cataratas de gran caudal), pero para muchas de las fotos que sacamos día a día nos permiten acercarnos.

Ojo, eso no significa que no pueda haber ALGO de aire alrededor del motivo de tu fotografía. El tema es evitar que haya más aire que sustancia.

En la imágen de la izquierda los cauquenes se pierden en el mar de pasto. En la de la derecha ocupan la mayor parte del encuadre.
En la imágen de la izquierda los cauquenes se pierden en el mar de pasto. En la de la derecha ocupan la mayor parte del encuadre.
3) No recortes nada que no quieras recortar

Es la contracara de llenar el encuadre: ¡no recortes al protagonista de tus fotos! Hace años, cuando la mayoría de las cámaras tenía un visor separado del lente, esto se llamaba error de paralaje: se asumía que como el visor no mostraba exactamente la misma imagen que la cámara capturaba, un sujeto cortado era debido a la diferencia entre los dos ángulos. En general, lo que se cortaba eran los pies de las personas en retratos de cuerpo entero. Hoy en día, cuando cualquier cámara o celular muestra exactamente lo que va a salir en su visor o pantalla… se siguen cortando pies a los fotografiados. En serio, queda horrible, y es muy fácil de evitar.

El de la izquierda soy yo, sufriendo la mutilación de mis pies a manos de la guía que sacó la foto. El de la derecha es un turista con quien yo fui más benévolo.
El de la izquierda soy yo, sufriendo la mutilación de mis pies a manos de la guía que sacó la foto. El de la derecha es un turista con quien yo fui más benévolo.
4) Controlá tus fondos y bordes
Esta foto  tiene varios detalles en los bordes (parte de una persona arriba a la izquierda, y un cordón en todo el borde superior) que distraen. En este caso, como el pingüino está bien aislado de esos elementos, se pueden excluir recortando la foto
Esta foto tiene varios detalles en los bordes (parte de una persona arriba a la izquierda, y un cordón en todo el borde superior, marcados en rojo) que distraen. En este caso, como el pingüino está bien aislado de esos elementos, se pueden excluir recortando la foto

Sobre todo cuando se sacan retratos de cuerpo entero (y MUCHAS fotos de vacaciones, reuniones o salidas son retratos de cuerpo entero), otro de los puntos débiles suele ser el fondo. Es muy común ver fotos compartidas en las que al fotografiado parecen “salirle” objetos de su cuerpo. También es importante revisar los márgenes: ¿Hay algo que esté invadiendo la imágen? Puede ser un cable, parte del cuerpo de alguien, basura en el piso, ¡incluso el dedo del fotógrafo sobre la lente en cámaras compactas y celulares!

5) Sacá más de una foto…

En otros tiempos, cuando la fotografía era a proceso químico, este consejo no era válido. Si cada foto cuesta plata en rollo, revelado y copias, evitá hacer fotos malas. Hoy, en cambio, las fotos son gratis. No hay motivo para no hacer dos o tres capturas de cada toma y elegir la mejor después. Esto tiene una contrapartida…

Ambas fotos son parte de una ráfaga que disparé cuando ese skúa atacó un nido de pingüinos. Todo pasó en cuestión de segundos. La mayoría no sirve para nada, pero no importa: garanticé que hubiera por lo menos una toma linda de esta ave de presa.
Ambas fotos son parte de una ráfaga que disparé cuando ese skúa atacó un nido de pingüinos. Todo pasó en cuestión de segundos. La mayoría no sirve para nada, pero no importa: garanticé que hubiera por lo menos una toma linda de esta ave de presa.
6) …pero no publiques las malas!

Uno de los consejos más importantes, más fáciles de implementar, y de los menos usados: NO HACE FALTA QUE COMPARTAS TODAS TUS FOTOS. De verdad. Si hay una versión mejor, no subas la mala. Cuantas más fotos malas haya mezcladas con las buenas, empeorás el promedio.

La segunda foto está bien enfocada y el pingüino tiene un gesto mucho más simpático y original. ¿Para qué subir la primera?
La segunda foto está bien enfocada y el pingüino tiene un gesto mucho más simpático y original. ¿Para qué subir la primera?

Con apenas tomarte un segundo al sacar y seleccionar tus fotos, podés mejorar muchísimo. No hace falta que compres una cámara profesional. Es sencillamente mejorar tu ojo crítico, ir afilando un criterio estético para la fotografía. Tus amigos y contactos te lo agradecerán!

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