No compres una tele 3D

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Hace unos días escribí sobre las ventajas comparativas entre ebooks y tablets. Hoy quiero hacer algo parecido en otro rubro sobre el que me preguntan mucho: televisores 3D. Y mi respuesta es simple: no te conviene comprar una tele 3D (con una única excepción que voy a hacer al final).

En lo personal, no soy un amante del 3D, ni en la tele ni en el cine. Pero más allá de mi gusto personal, mi motivo para no recomendar esta tecnología es frío y objetivo: la televisión 3D es ridículamente cara.

Vamos a trabajar con un caso hipotético. Supongamos que yo quisiera cambiar mi televisor actual por un LED TV de 40″ (el tamaño es arbitrario, pero lo elegí por ser uno de los más vendidos). Buscando en las principales casas de electrónicos de Buenos Aires encuentro estos precios:
3dvs2dEl televisor de la izquierda cuesta $12.499 y es un Smart TV 3D. El de la derecha no es Smart TV ni 3D, y cuesta $7899. Una diferencia de $4600, para pantallas del mismo tamaño y la misma marca. Si bien voy a hacer la comparación entre estos dos modelos, también hay un modelo entre ambos que es Smart pero no 3D y cuesta $9.599.

 

Muy bien, asumiendo que quisiera usar mi nueva tele 3D para ver una película en 3D… ¿Cuales serían mis opciones? Hasta donde pude averiguar, en nuestro país el cable no ofrece contenidos 3D (¡y si lo hacen, lo esconden tan bien que dudo de su calidad!). Netflix y otros servicios on demand tampoco ofrecen películas 3D (supongo que se debe a que requieren el doble de ancho de banda que los contenidos 2D). Parece ser que la única manera de ver contenidos en 3D es con un reproductor de BluRay 3D.

Entonces tenemos que sumar al combo un reproductor de BluRay 3D: blurayA la diferencia entre modelos de $4600, tenemos que sumarle esta nueva expensa de $2500. Ya llevamos $7100 adicionales, casi el doble de lo que costaba el modelo 2D, y todavía no vimos ni una película. En un mundo más feliz seguirían existiendo los videoclubes, pero por lo menos en mi barrio brillan por su ausencia. Por lo menos, no existe ninguno a una distancia a la que me resulte un servicio útil. Así que no tenemos mucho más remedio que comprar las películas. Si tuviese que comprar una película en 3D para probar mi nueva tele, seguramente sería Gravedad. Esto es lo que cuesta en Bluray 3D:¡gravedad¡Ahora estamos listos para disfrutar de nuestras nuevas adquisiciones! Ver Gravedad en 3D en la comodidad de nuestro hogar apenas nos costó… ¡$15.400! Mientras tanto, en nuestra tele 2D, ver Gravedad en HD a través de Google Play nos costaría apenas… $30. No, de verdad:

(Dice $19,90, pero en HD cuesta $29,90)
(Dice $19,90, pero en HD cuesta $29,90)

Es verdad, estamos comparando contra una TV Led “tonta” y para ver una película por Google Play necesito o un Smart TV o una PC o algún dispositivo con Android conectado a la tele, pero:

  1. La mayoría de nosotros tenemos una computadora o tablet que podemos enchufar al televisor via HDMI, y
  2. En el peor de los casos, se resuelve con un dongle Chromecast que convierte cualquier TV en Smart TV… por menos del valor de un reproductor de BluRay 3D.

Pero bueno, supongamos que tenemos MUCHAS ganas de ver cine en 3D. ¿No se justifica el precio en ese caso?

No, porque existe una alternativa más barata y de mejor calidad: ¡Ir al cine!

Una entrada de cine 3D en mi shopping más cercano cuesta $115. Asumiendo que van dos personas (al fin y al cabo, los televisores 3D traen dos pares de anteojos), el precio total es de $230. Una ganga: ¡para amortizar la diferencia de precio del Smart TV 3D y el reproductor de BluRay hacen falta más de 60 entradas de cine 3D! Y eso es sin contar el valor de las películas: cada Bluray 3D cuesta más que tres entradas de cine. Y de verdad: ¿Cuantas veces ves cada película que comprás? Yo tengo una GRAN colección de DVDs, y hay muchas compras impulsivas que todavía no llegué a ver. Es más, aunque quisiera, no podría ver todas esas películas más de un par de veces: mi DVD original de Django Unchained murió antes de que la terminara de ver por segunda vez. Los discos ópticos son bastante frágiles, y no hay garantía de que puedas seguir viendo tus películas decenas de veces aunque quisieras hacerlo.

Mi conclusión es bastante simple: andá al cine, que es más barato.

La excepción que confirma la regla

Dije al comenzar que para algunas personas SI podía tener sentido comprar una tele 3D. LA situación en la que defiendo la tele 3D es para familias con muchos chicos. Pensemos: una familia con dos padres y tres hijos paga cinco entradas completas (en general no hay descuento para menores en películas 3D). Cada salida al cine para toda la familia cuesta $575. Y si a eso le sumamos pochoclo, golosinas o una salida a comer todos juntos, el cine deja de ser el buen negocio que parecía. Ahí SI hay un ahorro importante comprando BluRays 3D. Y hay otro: así como dije que normalmente los adultos no volvemos a mirar siempre las mismas películas, los chicos sí. Tienen más tiempo libre y le encanta volver a ver sus películas preferidas. Así que bueno: para familias con varios hijos, la televisión 3D podría ser una buena opción.

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